La fruta saludable de Asia
La fruta del Mangostán crece en un árbol caducifolio de hoja perenne. El árbol de Mangostán crece hasta 30 metros de altura y alcanza unas edades de hasta 150 años. Sólo a partir de los 15 años de edad produce los primeros frutos. El Mangostán era originario del sudeste de Asia. Actualmente se encuentra también en el Caribe, en América del Sur, en África, en Australia y naturalmente en Malasia, Vietnam, Filipinas e Indochina.
El árbol de Mangostán crece únicamente en estas regiones de clima tropical y es una planta muy resistente que hace posible su cultivo prácticamente sin pesticidas. Sin embargo, se recomienda consumir sólo el zumo de Mangostán con certificación orgánica.
La fruta redonda de color marrón del Mangostán es del tamaño de un kivi, conteniendo una pulpa blanca y cremosa. Su sabor ligeramente ácido, recuerda el sabor del limón y del melocotón. En el sudeste de asiático, la fruta es comida con regularidad y está considerada un alimento de los dioses.
La fruta del Mangostán y su corteza interna, son según los conocimientos actuales, la fuente natural más rica de las xantonas. Las xantonas pertenecen a un grupo de sustancias saludables de los flavonoides. Las xantonas son muy eficaces cazadoras de los radicales libres. Además de varias vitaminas, oligoelementos y minerales, el mangostán contiene nutrientes vitales, tales como los polifenoles, antioxidantes y fitoquímicos.
A la fruta del Mangostán se le atribuyen tradicionalmente muchas propiedades saludables. Es utilizada en caso de alergias, en problemas de la piel de todo tipo, en casos de infecciones diversas, en inflamaciones de la mucosa oral y en problemas intestinales. El Mangostán también favorece al bienestar en general aumentando el rendimiento y proporcionando vitalidad.
Los estudios científicos han confirmado el efecto protector del Mangostán, principalmente por su contenido alto de xantonas. La fruta del Mangostán potencia la protección de nuestro organismo. El Mangostán fortalece el sistema inmunológico, neutraliza los radicales libres y tiene una función antibacterial y antiviral. Estudios realizados en Alemania, también han demostrado su efecto positivo en el rendimiento de los deportistas.
Se recomienda tomar diariamente 25ml del zumo de Mangostán sin diluir o bien mezclado con otros zumos de frutas.