Bloqueo de la infección viral
Bajo el término infección entendemos todo tipo de invasión de microorganismos como pueden ser los virus o las bacterias entre otros.
Al contrario que las complejas bacterias, los virus tienen una estructura muy simple. Las bacterias forman un conjunto de células con núcleo y ADN, que debido a esta estructura compleja, ofrece muchos puntos de ataque a los medicamentos antibacteriales.
Los virus por otra parte, no tienen una estructura celular, ni un metabolismo propio y dependen totalmente de las células de otros organismos para su sobre vivencia y su reproducción. Por su simple estructura y al hecho que se ocultan en otras células, son mucho más difíciles de combatir con los medicamentos. Una vez han entrado en otras células, pueden tomar el control sobre ellas y reproducirse de forma exponencial, atacando nuevas células. Una infección primaria de un determinado tipo de virus activa el sistema inmunológico que aprende a reconocer el virus o las células afectadas por él y desarrolla un mecanismo de actuación contra ellos. Una vez desarrollado este mecanismo, el organismo detecta muy rápido un nuevo ataque de este virus, de tal manera que ya está inmunizado contra este virus.
Los aproximadamente 200 virus conocidos que causan la gripe estacional, sólo se transmiten entre la misma especie, es decir de humano a humano. En muy raras excepciones se encuentra un virus que tenga la capacitad de transmitirse de una especie a otra, como pueden ser los virus del cerdo o de las aves, que se transmiten al hombre. Estos virus, son más difíciles de reconocer y neutralizar por el organismo humano y pueden resultar un peligro mucho más serio para la salud.
Las infecciones virales más comunes son las de las vías respiratorias. Sobre todo durante las épocas invernales, cuando el organismo se enfría debido a las temperaturas bajas, la humedad o las corrientes de aire, provocando que el sistema de defensas sea menos eficaz y con ello las infecciones más frecuentes. Las infecciones virales no son difíciles de tratar y en la mayoría de los casos, se curan de forma natural entre 1 y 2 semanas. Pero en ocasiones, las infecciones virales pueden causar infecciones secundarias bacteriales en las vías respiratorias o la zona pulmonar, y en estos casos si que requieren un tratamiento antibacterial.
La mejor manera de luchar contra las infecciones virales es la prevención. Los virus se transmiten a través del aire en partículas muy pequeñas a través de la tos, los estornudos de personas infectados, etc... Pero, aún es más común la transmisión a través del contacto físico con las personas o los objetos infectados, como pueden ser las manos, las barras sujetadoras del autobús, tren, el pomo de las puertas…
¿Qué se puede hacer?
Lavarse las manos varias veces al día
Evitar dar las manos o los saludos con besos, sobre todo con personas infectadas.
Evitar compartir vasos, botellas o cubiertos
Aumentar las defensas con una alimentación sana y rica en vitaminas, especialmente vitamina C, dormir suficientemente y evitar las bebidas alcohólicas y el tabaco que pueden disminuir las defensas.
Pero también los Remedios Naturales como el Cistus (Cistus incanus) pueden aumentar la resistencia contra los ataques virales. El Cistus es eficaz en bloquear físicamente y neutralizar los microorganismos como los virus y las bacterias, allí donde estén presentes. Sus polifenoles de cadena extremamente larga, se adjuntan a los virus y los envuelven de tal manera, que la estructura superficial que necesitan para penetrar en las células está totalmente cubierta. Eso hace imposible que los virus puedan atacar (adhesión) y penetrar (infección) en las células del organismo.
Las pastillas o la infusión de Cistus pueden proteger la zona bucal y nasal de los virus, antes que ellos puedan atacar al organismo y son especialmente recomendables cuando el riesgo de infección es mayor.